El comercio electrónico encontró su gran oportunidad

Las ventas en línea crecieron más de tres veces y el país descubrió por fin las bondades del eCommerce.

Por Álvaro Montes

Crecía lentamente, sin alcanzar siquiera el 1 por ciento PIB, a pesar de varios años de esfuerzos por popularizarlo en el país. Pero la crisis dio a los empresarios del eCommerce colombiano una oportunidad de oro para catapultarlo como alternativa para la economía nacional.

Es innegable que el comercio electrónico por sí solo no salvará a los comercios en general. La magnitud de la crisis que trajo la pandemia desborda las posibilidades del eCommerce, y las compras que migraron al mundo en línea representan apenas una parte de las ventas que se perdieron en el sector tradicional. Pero es el único camino que quedó en pie durante el confinamiento, y tuvo la oportunidad de mostrar sus bondades como modelo de negocio. Miles de colombianos se vieron forzados a comprar en línea, ante la imposibilidad de salir. Y muchos comerciantes se vieron forzados a ingresar por primera vez a ese mundo desconocido del comercio electrónico. Tanto los consumidores como los empresarios descubrieron que es un mundo maravilloso que los colombianos nos estábamos perdiendo. “Esa es una de las consecuencias positivas que dejará la Covid-19, obligarnos a innovar y a ser más disruptivos”, dice Andrés Robatel, CEO de Linio, una de las plataformas de comercio electrónico más antiguas del país.

Cifras de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico revelan el éxito: durante los últimos dos meses  el sector ha crecido a un ritmo del 12 por ciento semanal. El pasado 19 de junio, durante el primer día sin IVA decretado por el gobierno del presidente Duque, el comercio electrónico vivió un momento culminante. Se alcanzó casi un millón de compras por internet, considerando solo las que fueron pagadas a través de medios electrónicos. El ticket promedio (valor promedio de cada compra) superó los 250.000 pesos. Esta cifra es importante porque el ticket promedio normalmente es inferior a110.000 pesos. La Cámara estima que el día sin IVA incrementó las ventas en línea en 221 por ciento. Como ya se sabe, el renglón de Hogar (y específicamente televisores y computadores) fue el de mayor éxito en esa jornada, con crecimiento del 500 por ciento, pero hubo otras categorías de gran crecimiento: Deporte, 490,5 por ciento; Moda y Belleza, 456 por ciento; Hogar, 756 por ciento.

Cuando comenzó la cuarentena el comercio electrónico bajó sensiblemente. Respecto a la última semana de febrero, el valor total de las compras realizadas y pagadas a través de internet en Colombia cayó el 47 por ciento en la última semana de marzo, aunque presentó un crecimiento semanal del 29% en la primera semana de abril, una vez el gobierno nacional autorizó la operación de las plataformas de comercio electrónico en medio del aislamiento preventivo obligatorio. El eCommerce en general en Latinoamérica siempre estuvo muy empujado por los productos de tecnología. Cuando estrelló la pandemia cambiaron los renglones de ventas principales. Aumentaron las categorías Higiene, Aseo y Primera necesidad. Después, los consumidores empezaron a hacer compras para vivir el encierro de manera más agradable; Entretenimiento y Deportes (pesas, mancuernas, bicicletas de spinning, televisores y consolas) y después vino la fase de permanencia. El teletrabajo, por ejemplo, empezó a vivirse de manera muy intensa, lo que trajo como consecuencia una explosión de productos relacionados con teletrabajo: computadores, escritorios, monitores, auriculares, entre muchos otros. Y a partir de allí inició una escalada muy importante, alcanzando tasas de crecimiento del 12 por ciento semanal, y un crecimiento total de más del 300 por ciento en relación con el tamaño que el sector de las ventas en línea tenía antes de la aparición del coronavirus.

La coyuntura también propició la explosión de nuevas iniciativas de eCommerce colombianas. Incluso aparecieron plataformas para las tiendas de barrios, que les ayudan a ingresar a este campo tan formalizado y complejo. La consultora SPR-Marco calcula que el 65 por ciento de los colombianos comprará más en línea, una tendencia que es general para Latinoamérica, según el reporte “Hábitos de consumo Post Covid 19”. Y en un estudio de Mastercard, el 69 por ciento de los colombianos encuestados dijeron que son más conscientes de la suciedad del dinero en efectivo. El 93 por ciento de los colombianos creen que el pago sin contacto es una forma más higiénica de pagar. Así que hay suficientes elementos para creer que el crecimiento del comercio electrónico en nuestro país no tiene marcha atrás. “El tren partió”, dice Andrés Robatel. Es lógico que las tasas de crecimiento no seguirán siendo como en las primeras seis semanas de la cuarentena, pero puso al comercio electrónico dos o tres escalones por encima del ritmo de crecimiento que tenía antes de marzo.

 

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