Sonos Ray, la barra que lleva a un nuevo nivel el entretenimiento en casa

La prestigiosa marca Sonos pone a la competencia en difícil situación en el mercado de barras de sonido. Probamos Ray, y estas son nuestras impresiones.

Por Álvaro Montes

Después de probar barras de sonido de calidad, como la Ray, es imposible encontrar aceptable el sonido por defecto de cualquier televisor. Las barras, en general, integran varios altavoces y ofrecen calidad superior, con sonido envolvente, nitidez y bajos profundos, para una sensación cinematográfica en casa, sin ocupar casi espacio. En realidad, no todas las marcas cumplen la promesa, pero sí Sonos, que dispone en su catálogo de varias referencias famosas en el segmento de barras de sonido. La Ray, de venta en Falabella, Katronix, Linio y en la tienda de la marca por un precio de 1.499.900 pesos, supera a sus rivales en esa gama, y es poco probable que pueda encontrarse similar relación calidad precio en el mercado.

Las barras de sonido se convirtieron en elementos fundamentales del entretenimiento en casa.

El dispositivo tiene una dimensión de 559 x 95 x 71 mm, en un diseño elegante con el frontal completo para la salida de audio y un muy discreto sensor de infrarrojos (para permitir la gestión del volumen mediante el control remoto del televisor); botones táctiles en la parte superior, apenas visibles y que reaccionan muy bien al tacto suave, para adelantar canciones, pausar y administrar el volumen. Y en el posterior encontramos un botón de encendido y sincronización, la entrada de energía y dos puertos: uno óptico, (porque esta barra se conecta por puerto óptico de audio al TV, y no por HDMI, como en otros modelos) y un puerto Ethernet.

La barra contiene 4 amplificadores digitales de clase D, dos woofers de rango medio y dos trwitters. El conjunto resulta solvente para ofrecer una experiencia grata y potente de audio, bajos profundos (mediante la tecnología Bass Reflex)y altos brillantes y nítidos.

La barra contiene 4 amplificadores digitales de clase D, dos woofers de rango medio y dos trwitters. El conjunto resulta solvente para ofrecer una experiencia grata y potente de audio, bajos profundos (mediante la tecnología Bass Reflex)y altos brillantes y nítidos.

Como todos los productos de Sonos, la barra se integra con el ecosistema que la compañía ofrece, se conecta a través de WiFi, y podemos utilizar la app para configurar cada dispositivo. La barra de sonido Ray se puede asociar a nuestras cuentas en Spotify, Deezer, Apple Música, Youtube Música y Amazon, entre otras plataformas. No solo es una barra para conectarla al TV, sino para escuchar música desde el móvil y para integrarla a un sistema de audio en casa más amplio y ubicuo. Admite Alexa (el asistente inteligente de Amazon), así que se integra con los dispositivos Echo que tengas en casa. Recientemente, Sonos puso en el mercado su propia plataforma de asistente inteligente.

La instalación resultó sencilla. Basta conectarla a la toma de energía y utilizar el cable óptico para obtener el audio limpio desde el televisor. La app (que en mi caso utilicé en un iPhone) reconoció rápidamente el dispositivo, lo añadió a la red WiFi de casa y permitió la respectiva configuración. Hay algunos pasos molestos, de registro del dispositivo y actualización de software, pero son inevitables. Un par de pitidos para conectar con el TV y ¡listo!

La barra Sonos Ray viene en dos colores: blanco y negro

Desde Netflix hasta Masterchef, se agradece la diferencia asombrosa del audio, que ahora llena toda la habitación con graves, medios y altos bien mezclados. Se puede activar una función para mejorar la voz, pero no he necesitado hacerlo. Voz y música suenan perfectamente bien con el modo por defecto.

La app permite variadas disposiciones: Ecualización, que en realidad es muy básica con opciones de acentuar bajos y altos nada más; sincronizar los diálogos del televisor, poner límites al volumen si se desea, y la función notable y original de Sonos, “trueplay”, que optimiza la salida de audio según las condiciones de cada espacio. No será igual en un dormitorio que en la biblioteca, por lo que esta solución identifica los objetos dentro de cada habitación, en los que las ondas van a rebotar y calibra la mejor solución de salida.

Interesante el modo noche, que reduce aquellas frecuencias que podrían molestar a los vecinos, como gritos, balaceras y explosiones, que se atenúan sin sacrificar demasiado la calidad del audio.

Para destacar en la app, la alternativa Sonos Radio, que ofrece acceso fácil y gratuito a miles de canales de música, noticias y deportes, incluida una cantidad importante de estaciones colombianas.

El fabricante dispone en su portafolio de otras referencias de gama más alta, como la Arc o la Beam, que incluyen Dolby Atmos y conexión HDMI, con precios – desde luego – superiores.

El producto viene empacado en material reciclado, en una caja bien sellada que contiene la barra, un cable óptico de sonido, una guía de inicio rápido y el cable de poder. La barra viene envuelta en bonita tela, y el “unboxing” del producto es una grata experiencia.

Sonos es una compañía norteamericana, fundada en California hace veinte años, y compite con una industria tradicional muy fuerte. No obstante, su enfoque centrado en tecnologías nativas digitales, inalámbricas, omnipresentes y disponibles en el hogar aprovechando la era de internet, les ha permitido posicionarse entre los líderes más renombrados de la industria del audio. Sus fundadores, John MacFarlane, Tom Cullen, Trung Mai y Craig Shelburne, tuvieron la visión pionera de “permitir a los amantes de la música reproducir cualquier canción en cualquier lugar del hogar“, pero en 2002 casi no existían las tecnologías necesarias para lograrlo, así que tuvieron que inventarlas. La compañía es propietaria de miles de patentes, y sus productos están pensados para los amantes de la música y del buen sonido, razón por la cual reconocidos productores y músicos han sido incorporados en el diseño y creación de productos.

 

«

»

¿Qué piensas?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.