Las criptomonedas son cosa seria

El bitcoin ya no es una curiosidad proveniente de la cultura digital, ni solo una ola especulativa. Las criptomonedas se ganaron un lugar en el sistema financiero.

Las criptomonedas son cada vez más populares. Ya no pertenecen al oscuro mundo de los tecnófilos, sino que se insertan rápidamente por estos días en la vida cotidiana de las personas. En el mundo hay al menos 28.000 cajeros automáticos de bitcoin, distribuidos en 27 países, según datos de Coin ATM Radar. 50 de estas máquinas están localizadas en Colombia. Nuestro país es el segundo en la Latinoamérica en número de cajetos automáticos de criptomonedas, después de El Salvador, en donde hay 205 máquinas.

El precio del bitcoin rompió su marca histórica en el último mes, superando los 65.000 dólares. Había alcanzado en abril los 64.841 dólares, pero después sufrió sus famosas depreciaciones repentinas. El factor que empujó este récord fue el estreno del primer fondo cotizado (ETF) vinculado a una criptomoneda en Estados Unidos. Un fondo cotizado es un tipo de fondo de inversión que cotiza en Bolsa, como si fuera una acción. Es decir, la participación en este tipo de fondos se negocia en los mercados bursátiles. A mediados de octubre comenzó operaciones uno de estos fondos, el primero vinculado a bitcoin en lugar de a dólares.

El creciente interés de inversionistas por el mercado de criptomonedas, junto con el uso de bitcoin en plataformas de pagos digitales, como PayPal, la más grande del mundo, son factores que empujan el valor del bitcoin. Goldman Sachs y Morgan Stanley ya ofrecen servicios en criptomonedas, y hay multimillonarios del mundo tecnológico que están apoyándolas, como Elon Musk, el CEO de Tesla, y Jack Dorsey, fundador de Twitter, entre otros.

Cuando apareció el Bitcoin, la primera criptomoneda de la historia, por allá en el año 2009, prácticamente nadie se inquietó en el mundo. Parecía un juego de hackers que no prosperaría y no pasaría de un experimento de aficionados a la tecnología, gente muy especializada. En 12 años las cosas cambiaron radicalmente.No hay inversión mejor en los últimos cinco años. Si alguien compró un bitcoin en enero de 2017, antes de la primera gran valorización histórica, cuando su valor rondaba los 750 dólares, obtuvo una ganancia de más de 65.100 dólares, si es que lo conserva todavía. El precio del bitcoin en Colombia, al momento de escribir estas líneas, está en 248,7 millones de pesos.

Peter Thiel, que es uno de los inversionistas tecnológicos más famosos (fundador de PayPal), cree que el ascenso del bitcoin demuestra que los sistemas financieros tradicionales son obsoletos. El comentario es exagerado, pero tiene algo de razón: los gobiernos no pueden seguir ignorando las criptomonedas, ni prohibiéndolas. Constituyen un fenómeno que – junto con otras tendencias tecnológicas – está reconfigurando a los bancos.

El bitcoin ya está en otro nivel. Ciudades como Miami crean sus propias criptomonedas para financiarse y hacerse más atractivas, equipos de fútbol emiten criptomonedas para captar fondos y hacer mejores fichajes (como los han hecho el Manchester City o el AC Milan); inversionistas tradicionales también, como George Soros.

Otras criptomonedas también viven el mismo auge. Ethereum, la segunda más popular en el mundo, ha incrementado su valor 451% en lo que va del presente año.

Cuando apareció el Bitcoin, la primera criptomoneda de la historia, por allá en el año 2009, prácticamente nadie se inquietó en el mundo. Parecía un juego de hackers que no prosperaría y no pasaría de un experimento de aficionados a la tecnología, gente muy especializada. En 12 años las cosas cambiaron radicalmente. No sólo por el hecho de que un bitcoin alcanzó los 65.000 dólares, sino porque hoy tenemos 15 países donde ya hay una regulación de las criptomonedas y 30 más están en pruebas o avances para regularlas. Colombia es uno de estos últimos.

En Estados Unidos crecen las compañías que ofrecen operaciones en criptomonedas: Hay tarjetas de crédito, préstamos, cuentas corrientes, y otros servicios financieros en bitcoin y otros cripto activos. Una empresa que se llama BlockFi, creada en 2017, tiene más de 10 mil millones de dólares en activos, 850 empleados y más de 450.000 clientes minoristas.

La tecnología está alterando el mundo de los servicios financieros de manera tan rápida e impredecible que los reguladores están muy atrasados. La Reserva Federal de los Estados Unidos está tratando de ponerse al día para regular esta nueva tendencia.

El lado problemático

Persisten las críticas y los temores. El gobierno británico dijo esta semana que la fiebre de las criptomonedas es similar a la de las hipotecas de alto riesgo que propiciaron la crisis financiera, ocurrida una década atrás. Además de la conocida y temida volatilidad en el valor de las criptomonedas, están creciendo los delitos informáticos sobre el sistema de criptomonedas. En el último año vimos noticias terribles sobre pérdidas de millones de bitcoins. Por otro lado, las mafias internacionales lavan o esconden dinero a través de las cadenas de blockchain, que están blindadas contra el rastreo que realizan los organismos de investigación.

Los productos financieros en criptomonedas ofrecen altos rendimientos, generalmente mayores que los que ofrece la banca tradicional. Las tasas de interés llegan a ser hasta cien veces más altas que el promedio del sector financiero. El problema es que los depósitos no están garantizados por los entes de control financiero y los usuarios están expuestos a la acción del cibercrimen.

Ahora los bancos centrales de muchos países están examinando la posibilidad de crear criptomonedas propias. Hay 15 países que ya lo hicieron, entre ellos China, Venezuela, y Estados Unidos está pensándolo. El objetivo de un banco central en este tema es darle estabilidad a los cripto activos, para evitar el grave problema de la volatilidad del precio del bitcoin.

Y el otro gran problema que enfrentan los bancos centrales ante la idea de emitir monedas digitales propias es el de la privacidad, la confidencialidad que reina en el mundo de las criptomonedas, en donde no se sabe la identidad de cada propietario de bitcoins. ¿Tendría sentido una moneda virtual de los bancos centrales si no se utiliza el sistema de seguridad blockchain, que es el que garantiza la confidencialidad y que hace imposible rastrear los movimientos?

Colombia, entre tanto, continua con su laboratorio experimental, en el que participan Davivienda, Colpatria, Bancolombia, entre otros, y que arrojará al finalizar el presente año, suficiente información para que el país tome decisiones al respecto.

 

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