Así marcha el impuesto global del 15 por ciento para las multinacionales

Tras una dura negociación, la OCDE logra que las grandes compañías globales paguen impuestos en cada país. ¿Qué pasará en Colombia?

En 2023 entrará en vigor el impuesto único global del 15 por ciento a las multinacionales, con el que se pondrá fin a una vieja polémica sobre la tributación de las empresas globales que solo pagan impuestos en un país. Y a veces ni siquiera eso. La economía internacional es gobernada con un acuerdo fiscal que tiene más de cien años y que, claramente, no corresponde con las nuevas realidades de una economía globalizada.

Con este acuerdo, que nadie duda en llamar “histórico”, se pondrá fin al conflicto entre las empresas globales y los países en donde ellas operan. Un ejemplo típico lo constituye Netflix, la poderosa marca de streaming, con suscriptores en todo el mundo, que pagan mediante pagos electrónicos sus suscripciones mensuales. Esos pagos llegan directamente a las arcas de Netflix, y la empresa presta sus servicios desde los Estados Unidos, con servidores en muchas partes, sin oficinas en ningún otro país y sin declarar siquiera renta en cada nación en la que prestan sus afamados servicios de series y películas.

El problema de la “tasa Gogle” y los impuestos a las grandes tecnológicas, quedaría resuelto con este acuerdo.

Google y Facebook, las dos compañías que concentran el 80 por ciento del negocio de la publicidad digital, están en la misma situación. Los anunciantes les pagan de manera directa, con transferencias a veces a paraísos fiscales y las autoridades tributarias de cada país no ven un solo peso de esas fabulosas ganancias.

Hay que indicar que el gobierno de Joe Biden facilitó las cosas, porque las negociaciones quedaron empantanadas cuando Estados Unidos se levantó de la mesa, el año pasado, por órdenes del entonces presidente Donald Trump. Desde luego, la posición de Estados Unidos es clave en este acuerdo, dado que provienen de ese país la mayoría de las empresas transnacionales, y especialmente las más cuestionadas en los últimos años: las grandes tecnológicas.

También fue necesario que el G20, en donde estás las economías más poderosas del planeta diera bendición, por las mismas razones, a esta iniciativa que se originó en la OCDE y que beneficiará a sus 131 países miembros, entre ellos Colombia. Hay que reconocer que es un triunfo de la OCDE, que por una década sostuvo una lucha que parecía imposible.

Por años se ha criticado a las tecnológicas globales, que realizan maniobras de relojería tributaria y financiera para maximizar sus beneficios.Ciento treinta países, que juntos representan más del 90 por ciento del PIB mundial, se adhirieron a la Declaración que establece una reforma tributaria internacional y que hará obligatorio para todas las empresas globales el pago de una tasa del 15 por ciento en cada país en donde realizan operaciones.

Hasta ahora, un pequeño grupo de los 139 miembros del Marco Inclusivo aún no ha suscrito la Declaración. Las piezas restantes del marco de esta reforma, incluido el plan de implementación, se concretarán en octubre.

El acuerdo contiene dos “pilares”. Uno establece garantías para todos los países sobre sus derechos tributarios respecto de las grandes empresas multinacionales. El otro establece el impuesto mínimo a nivel mundial que todas las transnacionales deberán pagar en cada país, el cual quedó fijado en 15 por ciento, como mínimo. OCDE calcula que aportará cada año cerca de 150 mil millones de dólares en ingresos fiscales adicionales a nivel mundial.

En octubre próximo todos los detalles técnicos deberán quedar definidos, para l apuesta en marcha al comenzar el año 2023.

Por años se ha criticado a las tecnológicas globales, que realizan maniobras de relojería tributaria y financiera para maximizar sus beneficios. Establecen sedes en países con menores tasas impositivas, como Irlanda, en donde la mayoría de ellas tienen su sede europea, debido a los impuestos de 12,5 por ciento que se pagan en esa nación, inferiores a la media de 25 por ciento vigente en el resto del viejo continente. Maniobras conocidas como “doble irlandés” y “sandwich holandés”, que consisten en mover dinero entre Irlanda, Holanda y Bermudas, en donde el impuesto a las ganancias es cero, para evitar el pago de impuestos en Estados Unidos.

En el caso colombianos, estas empresas no presentan una declaración de renta, aunque muchas de ellas recaudan el IVA, aunque eso no soluciona, por supuesto, el problema. En la actualidad se encuentran inscritas en el Registro Único Tributario 56 empresas que prestan servicios desde el exterior, que el año pasado recaudaron 252.535 millones de pesos por concepto de IVA y lo entregaron a la DIAN.

Para Colombia es de sumo interés tributario la enorme cantidad de recursos que recibirá a partir de 2023, cuando estas empresas, además de recaudar el IVA, tributarán el 15 por ciento de sus utilidades obtenidas en el país.

 

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