Transformación Digital: la nueva era de los negocios

Por primera vez la gente está moldeando a los negocios y no al revés, y las empresas que no comprendan esta nueva tendencia corren el riesgo fracasar.

La cadena hotelera más grande del mundo no posee ni un solo hotel y se llama Airbnb; la empresa de transporte más famosa del momento – Uber – no es propietaria de ningún vehículo; hay una moneda, el bitcoin, que no pasa por los bancos y, no obstante, la gente compra y vende con ella. Todo eso está ocurriendo en el mundo real y ha obligado a cambiar radicalmente la historia de los negocios. Esta nueva economía, en donde los protagonistas tradicionales ven amenazada su hegemonía; en donde las compañías más influyentes pueden ser a la vez las más pequeñas en tamaño; y en donde las tendencias del mercado las imponen los consumidores en lugar de las campañas publicitarias, pone en aprietos a las organizaciones y les plantea un reto imperioso: la Transformación Digital.

Para lo expertos no se trata de un problema tecnológico, aunque la tecnología, por supuesto, está detrás de este tsunami. Tiene que ver, en realidad, con una nueva “lógica” para pensar y entender los negocios, una manera radicalmente diferente de hacer las cosas. “No es que las empresas estén buscando su transformación, sino que el consumidor de hoy cambió”, explica Francisco Reyes, presidente de SAP para la región cono norte de Latinoamérica. El consumidor típico de nuestros días escucha música en Spotify; reserva hoteles en TripAdvisor y ve sus series favoritas en Netflix. Todas ellas son plataformas de consumo disruptivas, que asestan día a día un golpe mortal a los negocios tradicionales de venta de música, a las agencias de viajes y a los operadores de cable, para citar tan solo unos ejemplos, y “las organizaciones que no comprendan los cambios en el consumidor seguirán atadas al pasado”, opina el experto. La gente compra y vende productos sin acudir a intermediarios, a través de mercados virtuales tipo OLX o MercadoLibre; oferta servicios profesionales mediante plataformas de economía colaborativa; y hace mercado desde una app instalada en el teléfono móvil. Es claro que los consumidores de hoy se conectan, intercambian y están perfectamente informados sobre los productos que buscan, así que las viejas estrategias de marketing y los modos convencionales de vender, basados en vitrinas y catálogos ya no funcionan. De hecho, los dos supermercados más grandes del planeta, los verdaderos reyes de la venta al detal, no poseen un solo local físico: Amazon y Ali Baba funcionan sobre la Web.

Las redes sociales, la computación en la nube, la analítica avanzada,  la Internet de la Cosas y la movilidad, son algunas de las tendencias que marcan esta nueva era de los negocios. Y la buena noticia es que no hay que ser financieramente musculoso ni gigantesco en número de empleados para subirse en estas tendencias y explotar su potencial. De hecho, la mayoría de los negocios mencionado comenzaron como modestos emprendimientos. Uber, Netflix y Amazon eran Pymes cuando comenzaron, apenas unos cuantos años atrás, y fueron capaces de cambiar las reglas de juego en sus respectivos campos. El ingrediente fundamental: innovación. “Transformación Digital no es simplemente actualizar tus sistemas, tirar los viejos y comprarlos nuevos. No es solo cuestión de hardware y software. Es repensar completamente tus flujos de información y tus dinámicas de trabajo para tratar de exprimir todo lo posible las ventajas de la digitalización”, explica el analista español de negocios y tecnología Enrique Dans. En su opinión, la mejor manera de saber si una organización está cerca o lejos de la Transformación Digital es explicarle a un adolescente cómo se trabaja en tu compañía sin sentir vergüenza.

Los estudiosos del fenómeno coinciden en señalar la gran oportunidad que la economía digital ofrece a las empresas de todos los tamaños. Las Pyme acceden a este nuevo mundo sin tener que invertir en tecnología, puesto que hoy se puede utilizar la Internet y las redes de telecomunicaciones para implementar sobre ellas estrategias innovadoras de negocio. “Hay toda una capacidad instalada en el mundo que debe ser aprovechada; en la era industrial una empresa tenía que montar su propia infraestructura para poner un producto en el mercado, y eso solo lo podían hacer las grandes empresas; hoy un emprendedor puede hacerlo utilizando las infraestructuras ya existentes”, señala Francisco Reyes. Hasta hace poco, cuando una compañía necesitaba una aplicación de recursos humanos compraba las respectivas licencias de software de gestión de recursos humanos o contrataba un desarrollo propio. En el escenario actual, gracias a los servicios en la nube y el pago por consumo, un emprendedor que comienza puede acceder a lo más avanzado en plataformas de gestión de negocios pagando según su consumo, gracias al modelo por demanda de la computación en la nube. Un estudio de SAP calcula en más de 37 trillones de dólares el valor de la inversión realizada globalmente en Internet y telecomunicaciones en el mundo. “Toda esa infraestructura está allí, disponible para que la utilice creativamente quien quiera”, agrega Reyes.

La palabra clave parece ser reinventar, y las Pyme – según los expertos – están en capacidad de hacerlo. “Esos fenómenos deben enfrentarlos todas las empresas, independiente del tamaño que tengan; el fenómeno es el mismo para una empresa de 45.000 clientes y para una de 200 clientes”, advierte el ejecutivo de SAP. Por eso se piensa que el problema no es tecnológico, puesto que las tecnologías ya están disponibles. “El cambio debe darse del lado del emprendedor”, agrega.

Las Pyme se están beneficiando de estas facilidades. La compañía alemana SAP, por ejemplo, tiene en las empresas medianas y pequeñas el 80 por ciento de sus clientes en el mundo. Motores inteligentes de analítica y Big Data están disponibles en soluciones de bajo costo para Pymes. Software como servicio, el cual se paga tal como se pagan los servicios públicos, así como otras muchas maravillas tecnológicas, están cada vez más al alcance de empresas de todos los tamaños. A esta nueva manera de entender los negocios, basada en comprender lo que la gente de hoy quiere y en conectarse con las redes en donde los consumidores se mueven, se le conoce como Transformación Digital. “Obviamente se usa la tecnología para maximizar la estrategia y la forma de ir al mercado, pero la tecnología es apenas una consecuencia; todo empieza desde reimaginar cómo ver el negocio digitalmente” sentencia Francisco Reyes.

Publicado originalmente en DINERO, Edición 491, 2016

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