¿Habrá algún día enfoque de géneros en Siri y Alexa?

La compañía BASF se atrevió a dar el paso y creó su chatbot de servicio al cliente con género no binario.

La Inteligencia Artificial es machista; la mayoría de los ingenieros desarrolladores son hombres y heredan sus sesgos de género en los productos que consumimos. Por eso Alexa, Siri y Oye Google son voces femeninas, recordando la idea masculina de “secretarias”. Pero eso empezará a cambiar con los asistentes de género “no binario”, un reto tecnológico y una propuesta cultural interesante.

KEMI, el asistente virtual no binario de BASF es de color azul y con características masculinas y femeninas en su rostro y es el primer experimento que busca interactuar con los clientes sin incluir factores de géneroEn estos tiempos en que se han posicionado los conceptos de equidad de género, de inclusión y de respeto a la diversidad, han surgido muchas críticas la Inteligencia Artificial y sus sesgos machistas. Se ha caracterizado muy bien la raíz del problema: la abrumadora mayoría de desarrolladores son hombres blancos de la clase media norteamericana.

Los sesgos han sido denunciados en numerosos casos: software que se encarga de la selección de personal en empresas, privilegia a hombres sobre mujeres, y a blancos sobre afros.

Y con la evolución del reconocimiento de voz, se volvieron populares los asistentes inteligentes, como el Siri de Apple, Alexa de Amazon y Hey Google. Los tres tienen voces femeninas. Un estudio de UNESCO abordó este problema hace poco y demostró que estos asistentes inteligentes refuerzan prejuicios de género.

Y ahora están de moda también los chatbot, para el servicio a los clientes. En Colombia casi todos los bancos tienen uno. Y la mayoría tienen nombre de mujer

La compañía química BASF dio un paso con su nuevo chatbot que los ingenieros desarrollaron con la idea de género no binario, una construcción de identidad sexual que se separa de la naturaleza biológica de las personas.

KEMI, el asistente virtual no binario de BASF es de color azul y con características masculinas y femeninas en su rostro y es el primer experimento que busca interactuar con los clientes sin incluir factores de género. Es decir, normalmente, a estos robots les ponen una voz femenina dulce y encantadora, para persuadir más fácilmente.

Este paso de una empresa global ha sido bien recibido, es un primer paso para ir desmontando los sesgos machistas en las tecnologías que consumimos diariamente.

 

«

»

¿Qué piensas?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.