Contraseñas: cosa del pasado

El fraude electrónico es cada vez más abrumador y sofisticado, pero las tecnologías de protección también evolucionan.

La biometría se impone en el complejo mundo de la seguridad digital. Las contraseñas se olvidan, o los usuarios las entregan a los cibercriminales mediante elementales trampas de ingeniería social. O hasta las rompen los hackers apoyados en las viejas técnicas de fuerza bruta y en la torpe cultura de las personas, que no dejan de crear contraseñas fáciles como “1234” o “password”. Es hora de migrar a estrategias más sólidas de protección, y la biometría es la que se pone de moda por estos días.

Los teléfonos más avanzados la incorporan, en variadas formas: huella, iris, reconocimiento de voz y reconocimiento facial. Esta última modalidad liderada por Apple en su iPhone X, con extraordinarios resultados y una precisión que asombró al mundo, después del fracaso de otras marcas en ese intento.
La autenticación biométrica usa las características físicas únicas de una persona para confirmar que es quien dice ser, y se utiliza para asegurar compras en línea, transacciones bancarias y para acceder a dispositivos o a redes.

David López, director de ventas para latam de Easy Solutions.

Las razones para prácticamente abolir las contraseñas son más que suficientes, en opinión de David López, director para Latinoamérica de Easy Solutions, empresa que trabaja contra el fraude electrónico y ahora es parte de Cyxtera Technologies. Los ataques de phishing, con los que engañan a los clientes de los bancos mediante sitios web y correos electrónicos falsos, tienen cada vez más éxito. La gente cae en la trampa como peces en las redes de los barcos pesqueros. Adicionalmente, “con las múltiples cuentas bancarias, cuentas de correo y suscripciones a numerosos servicios Web, un usuario moderno de Internet debe memorizar hasta 92 cuentas en promedio”, explica el experto.

Incluso hasta “las contraseñas de un solo uso entregadas por SMS, que no están encriptadas y que son propensas a la interceptación, serán consideradas métodos de autenticación obsoletos y antiguos”, afirma López. Y eso que este procedimiento es considerado por los clientes como una especie de genialidad. En Colombia es utilizado por Bancolombia desde hace más de un año.

Otra tecnología estrella del mundo de las contraseñas, como los token o “llaveros clave”, empieza a perder la confianza de los expertos. Estos tokens son emitidos por los bancos y generan números aleatorios para verificar las transacciones, pero han sido vulnerados muchas veces por el cibercrimen, mediante la interceptación y el robo.

“La misma tecnología de autenticación biométrica que puede hacer que las transacciones sean más seguras, también puede generar innovación en la forma en que los bancos brindan servicios financieros”

Adoptar soluciones de identificación biométrica empieza a dejar de ser opcional y se está convirtiendo en un mandamiento entre los bancos innovadores. “La misma tecnología de autenticación biométrica que puede hacer que las transacciones sean más seguras, también puede generar innovación en la forma en que los bancos brindan servicios financieros a los clientes”, explica David López, de Easy Solutions. Por ejemplo, los clientes pueden recibir un mensaje a través de su aplicación bancaria preguntando si les gustaría confirmar una transacción reciente, y luego aplicar su huella digital al escáner en el teléfono para verificar la actividad.

Un investigación de ABI Research del año pasado estimó que el mercado de soluciones biométricas alcanzará al menos 30.000 millones de dólares en 2021, y claramente es una de las tendencias más fuertes en la industria de seguridad digital.

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