Las tecnologías que están transformando a Colombia

Generalmente sin saberlo, cada colombiano se topa a diario con las tecnologías más disruptivas, cuando va al supermercado o cuando paga una factura.

El país cambia rápidamente. En las tiendas de tecnología y electrónica de consumo hay dispositivos para rastrear a las mascotas si se pierden, o a la bicicleta en caso de hurto. En los refrigeradores de las grandes superficies hay sistemas inalámbricos que monitorean los productos y avisan cuando están por acabarse las bebidas. En las carreteras, las empresas de transporte de carga monitorean sus despachos mediante posicionamiento satelital combinado con información directa desde los vehículos. El Internet de las Cosas ha comenzado a instalarse en la vida de los colombianos.

La mayoría de tendencias de vanguardia en tecnología están disponibles en el mercado colombiano, tanto para el consumidor como para las empresas y el mundo corporativo. Puede verse, por ejemplo, en el sector financiero, en donde el fenómeno “fintech” está transformando la cara de los bancos, con una proliferación de medios de pago innovadores, desde manillas y beacons (pequeños dispositivos que utilizan protocolos NFC para transmitir información), hasta apps y servicios financieros que corren sobre redes sociales. Los bancos realizan a diario millones de interacciones con sus clientes, por lo que constituyen el primer escenario de penetración de la llamada transformación digital, que consiste en reconvertir las empresas y los negocios para conectarlas adecuadamente con la cultura tecnológica de nuestros días. Los expertos insisten en advertir que la transformación digital es mucho más que el proceso de adopción tradicional de tecnología. Se trata de cambios profundos en los modelos de negocio, en los procesos y en la cultura corporativa, para operar con éxito en el entorno actual. Bancos que no se vuelquen a los servicios en línea y que insistan en obligar a sus clientes a acudir a las oficinas físicas, están condenados a perder el interés de los millennials y de las nuevas generaciones que irán llegando a la vida económica. Ya hay mediciones que evidencian las pocas ganas que tienen las personas, especialmente los jóvenes, de formarse en una larga fila para un trámite financiero.

Prácticamente no hay sector de la economía colombiana que no esté viviendo de alguna manera estos cambios. El comercio electrónico alcanzó el año pasado el 4 por ciento del PIB, según estimaciones de la Cámara de Comercio Electrónico. El Estado se involucra cada vez más en la transformación digital: un informe de MinTIC revela que al menos el 82 por ciento de los ciudadanos y el 79 por ciento de las empresas se relacionan con entidades de gobierno mediante canales digitales. Y en las empresas de todo tipo la adopción de servicios en la nube crece notablemente. Lo que se conoce como “Cloud Computing” es ya mandato obligado en el mundo de los negocios, porque reduce costos de inversión en infraestructura, facilita el acceso por demanda a las capacidades de cómputo variables que una organización requiere y pone al alcance de compañías de todos los tamaños, incluidas las Pyme, los servicios TI más avanzados.

El recientemente creado viceministerio de economía digital (en el MinTIC) es la pieza que faltaba para consolidar el ecosistema de innovación que el país necesita para su transformación digital. En ese ecosistema se encuentran los operadores de telecomunicaciones y sus infraestructuras para la conectividad; las empresas de servicios tecnológicos; los desarrolladores de apps; y finalmente los usuarios y consumidores. Conscientes o no de ello, los colombianos interactuamos a diario con algunas de las disrupciones tecnológicas más vanguardistas, en un supermercado, en un banco o en una oficina pública.

El TigoUne Forum 2017, que tendrá lugar en Bogotá el próximo 4 de octubre, pasará revista a las tendencias más innovadoras y disruptivas de la tecnología.

Publicado originalmente en SEMANA, 2017.

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