El fundador de Megaupload ha sido derrotado

Con la extradición a Estados Unidos de Kim Dotcom, se cierra el capítulo más sonado de la persecución norteamericana a la piratería.

Ya casi nadie recuerda qué cosa fue Megaupload, pero las autoridades sí. Y quieren dar una lección aterradora a los líderes de la piratería, con la extradición a Estados Unidos del célebre “Kim Dotcom”, el alemán que masificó el “intercambio de contenidos” en Internet mediante la popular plataforma Megaupload, hoy desaparecida.

En 2012 fue desmantelado por el FBI el servicio Megaupload, probablemente la más grande plataforma de intercambio de archivos que haya existido en Internet. La causa judicial: infracción de derechos de autor. Fue un caso polémico, puesto que megaupload operaba desde Hongo Kong y, no obstante, el FBI intervino, sin jurisdiccón allá, pero actuando desde la lógica de “policía mundial” que Estados Unidos ha aplicado varias veces.

El servicio fue creado en 2005 por el alemán Kim Schmitz, más conocido como Kim Dotcom, y otros socios europeos. Ofrecía un modo gratuito y un modo “premium”, con mayor velocidad de descarga, enlaces directos y descargas simultáneas. FBI los acusó de piratería, y hasta lavado de activos. Kim Dotcom vivía una vida de lujos estrambóticos y automóviles. Megaupload llegó a tener 180 millones de usuarios, 400 millones de páginas vistas al mes y utilidades de al menos 170 millones de dólares, según la acusación del FBI. Películas, juegos y otros contenidos protegidos por derechos de autor eran alojados allí para descargas ilegales. Desde luego, las presiones de la industria discográfica norteamericana (RIAA) y de la industria del cine (MPAA) llevaron al FBI a poner el ojo sobre esta popular plataforma.

El 19 de enero de 2012, en una sonada acción del FBI, simultánea en varios países, Kim Dotcom fue arrestado en su casa en Nueva Zelanda y el portal clausurado, así como las oficinas en Hong Kong. Kim era entonces un villano popular y “heroico” entre las comunidades de activistas de Internet, porque su plataforma era una especie de territorio libre, a pesar de que, claramente, para Kim y sus socios no era otra cosa que un negocio. El cierre de Megaupload provocó protestas de ciberactivistas en todo el mundo.

Kim Dotcom creo en 2013, en libertad condicional y en medio del proceso judicial interminable, una nueva versión, llamada Mega, que también ha sido perseguida juicialmente y que gozó de popularidad y casi cien millones de usuarios. Aprovechando vacíos legales y mediante brillantes maniobras de su equipo de abogados, Kim logró prolongar su batalla legal por varios años. Pero todo parece indicar que llegó su final. La semana pasada se supo que la justicia neozelandesa aprobó el pedido de extradición hacia Estados Unidos, en donde a Kim le espera una larga condena.

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