El temible proyecto europeo de derechos de autor fue rechazado, pero sigue con vida

La propuesta de dejar en manos de un algoritmo la censura en Internet fue derrotada. Solo por ahora.

Fue como una bala que nos pasó rozando la cabeza. El Parlamento Europeo rechazó el proyecto de ley tenebroso que pretendía cambiar radicalmente la cara de Internet y cerrar por completo las libertades en la red para el uso de contenidos. El proyecto de Ley de derechos de autor incluía la orden de estabelcer un algoritmo para censurar automáticamente, sin orden previa de un juez, cualquier contenido en Internet (llámese portales, redes socialesy blogs) que se considere que infringe las leyes de “copyright”. Así de descabellada era la propuesta: dejar en manos de un algortimo la decisión acerca de si un contenido es legal o no en Internet. Un meme, de esos tan populares después de los partidos, sería censurado, puesto que casi todos están construidos utilizando fotos de transmisiones oficiales o tomadas de los medios de comunicación. Whatsapp, Facebook y Twitter estarían obligados a borrar los memes sin orden judicial.Casi nada podría ser compartido a partir de ese momento. Casi todo caería en la ilegalidad: la sátira política basada en fotos tomadas de los medios; las noticias compartidas en las redes sociales entre otras prácticas cotidianas.

“Es una barbaridad. Estaríamos dejando a una máquina que tome una decisión que debería ser potestad exclusiva de un juez”, dijo en su momento el abogado español especialista en derechos de autor, Carlos Sánchez-Almeida. El reconocido comentarista de tecnología Enrique Dans dijo que este proyecto ponía en evidencia hasta dónde puede llegar la estupidez de los políticos. Voces emblemáticas de Internet, así como todas las grandes empresas tecnológicas y los ciberactivistas, se opusieron ardorosamente, y con sobrada razón, a este proyecto. Wikipedia apagó sus portales durante las 36 horas previas a la reunión del Parlamento Europeo que discutiría el proyecto, como una forma de protesta y de presión.

Pero el proyecto no fue aplastado. 318 votos en contra y 278 votos a favor. La norma no ha sido sepultada, puesto que volverá a la Comisión de Asuntos Jurídicos del parlamento, que la modificará, y volverá al ruedo en septiembre, para nuevo y profundo debate.

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