El banco en el bolsillo

Pagar desde el celular es una tendencia en auge en el país. Los bancos se preparan para la nueva era de las transacciones móviles.

Colombia entra rápidamente en el universo de los pagos móviles. Durante el reciente “Cyberlunes”, la jornada de promoción del comercio electrónico que tuvo lugar el 20 de junio último, el 61 por ciento de las 615.000 sesiones en línea que los colombianos realizaron en las tiendas vinculadas a la campaña, se originaron desde teléfonos y tabletas. Conectarse a Internet desde el celular es toda una tendencia masiva. Al finalizar 2015 había 13,9 millones de usuarios de servicios de Internet móvil en el país, según reportó Mintic. Las nuevas generaciones son especialmente proclives a utilizar el teléfono para pagos y transacciones financieras. No quieren hacer filas ni perder tiempo en trámites que ahora pueden realizar con tres o cuatro clics. Un estudio de Gemalto realizado en Estados Unidos, Reino Unido, Brasil, México y Singapur, encontró que el 38 % de las personas entre 16 y 24 años de edad utilizan su teléfono durante cinco horas diarias, y la mitad de ellos realiza sus pagos y transacciones bancarias exclusivamente desde el celular. Pero el dato más sorprendente del estudio es que el 37 por ciento de los encuestados cambiaría de banco si no pudiera realizar sus operaciones financieras desde el teléfono móvil. “Ninguna organización con visión de futuro puede desechar hoy la movilidad como factor fundamental de su estrategia”, afirma Daniel Cuéllar, vicepresidente regional de Gemalto, compañía especializada en seguridad digital.

Gemalto desarrolló la primera gran solución de pagos desde el celular en el país, Banca Móvil, una solución basada en la tarjeta SIM de los teléfonos, que entró en funcionamiento en 2007, con la participación de Redeban y los tres operadores móviles más grandes del país. Desde entonces los colombianos han realizado 650 millones de transacciones, con la envidiable tasa de cero fraude. Banca Móvil es ideal para teléfonos básicos y se utiliza incluso para asuntos diferentes a las transacciones financieras. Pero la llegada de los teléfonos inteligentes (smartphones) hizo que para muchos usuarios la interfaz monocromática de Banca Móvil resultara un tanto anticuada. Así que en el mundo de los smartphones el público prefiere aplicaciones multimediales que cumplen la misma función. En la actualidad, además de las apps para los teléfonos que todos los bancos disponen para sus clientes, hay dos plataformas desplegadas el año pasado: las billeteras móviles de Aval y Bancolombia. Una billetera móvil es un sistema seguro para realizar pagos desde el teléfono, sin necesidad de efectivo ni de portar las tarjetas de crédito físicas. El usuario descarga una app y en ella registra la información de sus tarjetas de crédito. Dichas tarjetas quedan asociadas a ese teléfono. Al momento de un pago, por ejemplo, en un restaurante o una tienda, sólo acerca el teléfono al datáfono y mediante el sistema NFC o mediante el lector de código QR, los dispositivos se comunican y en la pantalla del celular aparecerá un código. El usuario sólo tiene que aceptar y el pago será debitado de su cuenta. Fácil y rápido. Como les gusta a las nuevas generaciones. Las ventajas son evidentes. Además de no tener que portar las tarjetas en el bolsillo, el establecimiento comercial no tendrá acceso a los datos del cliente, pues todo el proceso ocurre en línea. El Banco se encarga de asegurar que el dinero salga y llegue al lugar correcto. Las transacciones no tienen costo.

El problema con esta solución es que los bancos propietarios deben establecer acuerdos con los establecimientos comerciales para que la billetera móvil sea aceptada. Aunque está creciendo, el número de comercios que participan es todavía limitado. Fabricantes de teléfonos como Apple y Samsung, al igual que Google, propietario del sistema operativo móvil Android, ya pusieron en marcha plataformas similares, que aprovechan los mecanismos de seguridad biométrica de los teléfonos iPhone y Galaxy, pero por lo pronto estas plataformas no están disponibles en Colombia, y también en estos casos, Apple, Samsung y Google deben establecer acuerdos con el sistema financiero de cada país. Juan Pablo Zuluaga, ejecutivo de Gemalto para los países andinos y el Caribe, señala la interoperabilidad como el principal escollo a vencer para la masificación de estas soluciones. “Que los usuarios puedan hacer cualquier transacción en cualquier tienda, independiente de la billetera que tengan”, explica. La billetera de Bancolombia funciona para los clientes de tarjetas de crédito de este banco, en tanto que la billetera Aval Pay sirve para los poseedores de tarjetas Visa de cualquier banco y tarjetas MasterCard de los bancos AV Villas, Bogotá, Occidente y Popular, y recientemente incluyó tarjetas débito del Banco de Bogotá.

La seguridad de las transacciones es un tema en el que los proveedores de tecnología trabajan incasablemente. El principal problema que enfrentan es que si se quiere mayores niveles de seguridad, más complicada será la transacción para el usuario final. A veces es tan complicado realizar un pago en línea que el usuario desiste de hacerlo. “Estamos promoviendo la educación de las compañías para desarrollar mejor sus aplicaciones móviles, pues en muchos diseños y desarrollos no hay una forma práctica de llegarle al consumidor, páginas no adaptativas para móviles, que desestimulan y hacen que el usuario abandone el proceso de pago móvil”, afirma Enrique Cabrera, vicepresidente de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico.

Visa creó el sistema Visa Checkout, que facilita a los clientes de estas tarjetas de crédito guardar su información de pagos de manera segura sin tener que reingresarla cada vez que realizan una compra en Internet. Bastará ingresar nombre de usuario y contraseña y hacer clic en el botón correspondiente. Desde su lanzamiento en 2014, más de 7 millones de personas lo utilizan en el mundo y está disponible en Colombia. La popular plataforma de pagos en línea PayPal ofrece un sistema similar.

Pero hay un escollo más fuerte aún. La todavía insuficiente tasa de bancarización, por debajo del 75 por ciento en Colombia). Cabrera cree que se necesita mejorar la política pública en materia de inclusión financiera, así como trabajar en la evangelización de los colombianos alrededor de las ventajas de los pagos desde el celular.

Las opciones de pagos electrónicos se han multiplicado en Colombia en los últimos cinco años. En la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico están afiliadas 22 pasarelas de pago (como PayU, Place to Pay, ACH, entre otras) y 3 redes procesadoras de pagos (entre ellas Visa y Mastercard). Los colombianos, poco poco, dejan de hacer fila y prefieren llevar el banco en el bolsillo.

Publicado originalmente en DINERO, edición 497, 2016

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